Aun me acuerdo cuando mi madre me contaba llena de alegría al ver mi cara de estupefacción, cómo fue aquello de la gran nevada de los 60 en Barcelona. ¡Un metro de nieve, hijo mío! ¡Un metro! Como para reírse ahora con la ciudad llena de coches. Si antes eran cuatro gatos ahora es que sería el descojone padre. Me imagino al Hereu saliendo en Tv3 y tranquilizando als ‘barcelonins’ con su pausada y melódica voz. Para filmarlo en sepia y guardarlo en tres discos duros.
La cuestión es que nevar, lo que se dice nevar… pues en los ochenta hizo una, me acuerdo muy bien. Ya más tarde siempre esperé con la nariz pegada al cristal de las ventanas del balcón (de aquí mi afición) y con la nariz fría me iba corriendo a ver ‘el temps’, que en aquellos tiempos lo daba el Picó, gran hombre. Eso sí que era afición y pasión. Quizás por eso ya no está ahí. Bueno, vamos a ser políticamente correctos, venga.
Bueno, pues resulta que un día me viene uno en otro trabajo en el que estaba y me suelta: ‘¡Oye! ¿Has oído lo que han dicho de los glaciares? ¡Nos estamos cargando el mundo!’
Lo curioso es que él mismo me llevaba un pedazo de camión que gastaba en un día lo que mi coche en un mes, pero algo me alertó. Sí que leía las noticias, veía la televisión (aunque nunca la he visto demasiado, así soy de raro) y observaba que la comunidad científica, junto con el beneplácito del IPCC abogaba por una subida de los mares, de la temperatura y de los intereses. Bueno, eso último pertenece a economía, pero quería redondearlo y queda bien.
Lo malo del caso es que desde los veintipico soy bastante escéptico con muchas cosas y observador por naturaleza y algo no me acababa de cuadrar. Buscando y leyendo, informándome y volviendo a buscar llegué a la conclusión de que sí, sí que ha subido la tª un poco… pero lo que no está tan claro aun es el por qué y el hasta cuándo. Más que nada porque hay un montón de científicos (que se supone que saben más que yo) que dudan de muchas cosas. Y por otro lado, si uno se entera de que el famoso ‘palo de Hockey‘ de Mann fue ‘algo exagerado’ por un lado y, por otro, de que en los modelos matemáticos que vaticinan esas altas temperaturas no se incluye la variable solar (Milutin Milankovich sentó precedentes… muchos sentimos su partida….) … pues como que a uno le surgen dudas. Y no creo que haya que ser un letrado para entenderlo… amén de que no cesan de salir estudios que rezan la posición secundona del CO2 respecto a la tª y no al contrario… mmmmm….! ¿No era al revés?
Bien, la verdad de la verdad sólo es una… no sabemos absolutamente un carajo acerca de lo que va a suceder. Si bien el Sr. Gore sí que acierta en lo de la contaminación y lo de cargarnos el planeta y tal… también es cierto que su discurso mercantilista y populista nos produce a algunos una acidez comparable sólo a cuando vemos a algunos individuos enriquecerse a costa de palabras vanas. Y es que, cuando uno es ingeniero, trabaja de ingeniero. Pero que un político (de una política que todos sabemos) hable con la boca tan llena de algo tan ajeno a él le produce alguna sonrisa. Y alertar de algo ‘no comprobado’ a toda la sociedad con un buen fajo de billetes asomando en cada congreso no lo considero muy digno. Debe ser el Nobel más rico de la historia.
Todo son ciclos y ciclos dentro de ciclos, no lo dudemos. Y el hecho de que en un espacio tan corto de tiempo como pueden ser 50 ó 100 años hayamos visto ‘cambios substanciales’, no nos debería sorprender en lo más mínimo. Es más, si el tan cacareado cambio climático fuera tan cierto, deberíamos plantearnos cómo llamar a todos los cambios sucesivos que ha ido sufriendo nuestro globo desde que la tierra es tierra.
¿Antropogénico? No al 100%, ni mucho menos. Ni siquiera al 50%. El futuro nos depara sorpresas y los que somos aficionados a la meteorología disfrutamos con esos ‘cambios dentro de cambios’ que provocan sorpresas o deforman una situación zonal de décadas. Saborear la meteo le permite a uno ver el bosque y no los árboles tan sólo. Y no lo dudemos: el clima será… o no será, pero los cambios se seguirán dando aun cuando nosotros no estemos sobre la faz de la tierra.
Dentro de diez años espero ver cambios, sí… pero de otro tipo. Esos sí que son más complicados pero también pertenecen a otra categoría.
Salud y meteo.
Rs.
